
Para que luego digan que el ganchillo es cosa de abuelas chapadas a la antigua. Las lámparas que podéis ver sobre estas líneas pertenecen a Moonbasket, un proyecto sudafricano basado en la realización de objetos decorativos y lámparas en ganchillo o crochet.
En lo que a las lámparas se refiere, están diseñadas por el artista Dani Le Roy, autóctono de Ciudad del Cabo, asociado ahora con la diseñadora Laura Sums, negocio en el que ambos abogan por la utilización de materiales naturales en sus obras.

Como dice Dani Le Roy; “El ganchillo es una de las pocas artesanías que no pueden ser hechas a máquina. La cualidad única de cada producto realizado a mano se convierte en la parte más esencial de su exclusividad”.
Pero además de sus confecciones a ganchillo, comercializan con otros productos mobiliarios y decorativos como taburetes o portavelas, hechos con algodón y bramante de yute.
Estamos ante un buen momento para dejar atrás los prejuicios de ‘abuela cebolleta’ por el ganchillo, y darle una oportunidad a esta ancestral técnica artesana.
Fuente: Decora Hoy.




