
De visita en un hotel el pasado fin de semana, me llamó la atención una lámpara colgada con una apariencia semi-monstruosa. Pero todo lo que tenía de rara, lo tenía de robusta, curiosa y bien hecha.
Investigando, resultó ser la lámpara Nebula de la firma Flos, una peculiar araña formada por diez viejas lámparas de vidrio de diferentes tamaños.
Esta obra fue presentada allá por el año 2007 en la Feria Internacional del Mueble de Milán por el joven creativo holandés Joris Laarman con un éxito arrollador.
Con una anchura de 70cm, una altura de 120 cm. y casi 38 kg de peso, a día de hoy, sigue a pie de cañón y con más sujección que nunca en los techos de los que cuelga.
Fuente: El Mundo.




