
Hay que ver lo fácil que es cambiar radicalmente el aspecto de algo clásico, y qué pocas veces nos atrevemos. Y en el caso de las lámparas, tenemos los mejores ejemplos. Bien sencillo sería “tunear” una pantalla blanca con dibujos de colores para lanzar variopintos destellos de luz.
Pero como mejor ejemplo y más palpable, tenemos estas lámparas de mesa con pantalla rectangular y cilíndrica, las de “toda la vida”, pero con la marcada peculiaridad de un gran mineral insertado sobre el soporte.

La diseñadora Brenda Houston ha hecho lo propio con estas comunes lámparas, lanzando una serie de escritorio, todas ellas con un mineral gigante y cada una de un tipo.
Llevan por nombre Rocky Lighting y tienen colores y diseños para todos los gustos.

¿Con cuál te quedas?





Si se pudiera la blanca con pie de cristal y el mineral más estrecho.