
Existe una famosa cita de Plutarco, un historiador griego, que dice lo siguiente: “El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender”.
En ella se debió inspirar Alexander Dervik, un diseñador sueco con una originalidad exacerbada. A partir de una resonancia magnética que le hicieron al cerebro en el Instituto Karolinska de Estocolmo, incorporó entre sí las diferentes placas para hacer esta bella lámpara-cerebro en 3D.
La luz tungsteno emitida no es la más apropiada para una iluminación diaria, pero sí para alguna cena especial de personal sanitario a la luz de las velas.
Fuente: Eres un geek.




