
Camilla Waldal y Janne Helen Bulling, un par de noruegas estudiantes de Diseño de La Academia Nacional de Artes de Noruega, idearon hace unos meses unas lámparas halógenas cubiertas por una pantalla confeccionada a base de cremalleras, las cuales se van subiendo o bajando según la cantidad e intensidad de luz que precisemos para iluminarnos.
Su estética recuerda a la de un radiador deshaciéndose por el calor generado eléctricamente. No brillan por su belleza, pero en cuanto a regulación de luz, son de lo más graduable a gusto del usuario de todo lo que podemos encontrar en las tiendas especializadas en iluminación.
Existen tres diseños de estás lámparas; de techo, de ambiente y de mesa. He aquí unos ejemplos en imágenes de sus posibilidades de configuración manual:


No como lámpara permanente y decorativa, pero como cachivache iluminador auxiliar no está nada mal, ¿sí o sí?
Fuente: Contemporist.




