iluminar el baño con luz halogena

Cuando buscamos iluminar óptimamente una estancia, está claro que para ello está la luz natural, un recurso imposible en muchos momentos, de ahí que se inventasen las lámparas. Y de ahí nuestra existencia.

Si hablamos de cuartos de baño, en horas de luz, la luz natural brinda una amplitud considerable, además de teñirse el color exterior si hablamos de un entorno verde o floral, un prestigio que se debe aprovechar si es posible. Se ahorra energía, se aprecian mejor los colores y todo luce más bonito.

La luz natural puede ir acompañada de luz artificial proveniente de apliques o focos halógenos que ayudan a equilibrar la luz y evitar sombras, muy importante sobre todo en los espejos.

Cuando ya es imposible jugar con la luz del día, la luz halógena da la posibilidad de iluminar un cuarto de baño con calidez y causar una sensación acogedora. Dependiendo de las dimensiones del baño, se precisarán de más o menos focos halógenos. Si por ejemplo el baño es de seis metros cuadrados, necesitarán entre 4 y 6 focos luminosos halógenos.

Estos se colocarán en puntos concretos para resaltar alguna zona del baño que se desee. El inconveniente de esto es que su consumo energético es más alto, emiten mucho calor, la luz es directa y molesta, por lo que conviene colocar unos cristales mate bajo los focos en el falso techo para difuminar la luz.

Una manera de iluminar el baño con luz natural y artificial.