Ayer, mirando fotos de un viaje que ha hecho mi mejor amiga a Chicago, me llamaron la atención las lámparas del Hotel Hard Rock del mismo sitio, donde estuvo hospedada. Estaba claro que ya las había visto en algún sitio, el cual no lograba recordar.
Me puse a investigar y, efectivamente, esos plafones pertenecían al diseñador español Arturo Álvarez, a una colección llamada Gluc. Su diseño a base de simples círculos teletransporta a la década de los setenta, muy útil y adaptable a espacios domésticos o comerciales.
Hoy ha comenzado la cuenta atrás de los quince días previos a la celebración de San Valentín, la fiesta de los enamorados.
Si te encuentras en este estado sentimental y te gusta celebrarlo con algún detalle para deslumbrar a la pareja, te vamos a sugerir un par de lámparas corazonadas:
En la Imm de Colonia se expuso la lámpara de mesa Self, diseñada por Luis Eslava para la firma Almerich, la cual merece mención especial por ser de quien es, y por ser como es.
En contra de lo que el tiempo atmosférico y clima pueda parecer, ya es momento de ir preparando el mobiliario de verano, a pesar de la lejanía en la que nos encontramos del solsticio veraniego en España.
Un elemento clave es este vanguardista cubo para botellas retroiluminadoconstituido por nueve LED’s y un mecanismo para cuatro pilas AA, que proporciona una potente y sólida luz que no sólo alumbrará el cubo, sino toda la estancia en la que se encuentre situado.
Existe en el mercado de las lámparas un producto llamado Rainbow, pero no para el techo ni para la pared, sino para colocar dentro del mobilario de la ropa. Aunque pueda parecer que va orientado al segmento de la población que no ha salido del armario, nada más lejano de la realidad.
Rainbow es un artefacto alargado con un sistema de LED’s integrados en su interior, que se inserta dentro del armario a modo de barra para colgar las perchas con nuestras prendas, con el único y evidente fin de ver lo que se esconde dentro del mueble, donde la luz del vestidor o habitación no llega a penetrar con total profundidad.
A expensas de recibir el catálogo del 2010 de la firma “La Creu”, destacaremos una de nuestras lámparas favoritas de la amplia gama de productos del pasado año.
Porque no toda la luz ha de provenir del techo ni de una altura intermedia, nos detendremos en unos atractivos apliques que se encargarán de vestir nuestras paredes, además de proporcionarnos una iluminación óptima enfocada -y nunca mejor dicho- a la nocturnidad.
Saliendo de la iluminación casera convencional, nos detendremos en otra de las reliquias de la firma Foscarini. Esta vez, en la lámpara Blob, pensada para grandes espacios, bares y otros locales hosteleros.
Estas lámparas de pie están ideadas para que sean colocadas en el suelo. Tenemos tres combinables tamaños fabricados con polipropileno en color blanco, dotads en su interior de bombillas fluorescentes.
Rebuscando lámparas de escritorio clásicas para un cuarto jovial, hemos caído en la cuenta de la elegante a la par que innovadora línea “Twiggy XL” de la firma italiana Foscarini.
Estas lámparas de mesa están realizadas en un material diverso esmaltado sobre base de fibra de vidrio, con un difusor que garantiza la canalización de la luz hacia abajo, justo en lo que queramos enfocar, y reflexivamente hacia arriba.
Este 2009 que ya se ha quedado atrás, nos ha dejado interesantes obras creativas en el campo de la iluminación. De la mano del italianoFerrucio Laviani, destacaremos su lámpara “Fly”.
Esta pieza realizada con forma de esfera sin terminar, casi semiesférica, interrumpida por debajo de la línea del diámetro, está fabricada con metacrilato. La transparencia de este material y el brillo que desprenden los colores en los cuales está disponible, hace recordar a una pompa de jabón a punto de romperse en el aire.
Una de nuestras lámparas predilectas de la firma Flos, es sin duda, la original “Ara” del diseñador Philippe Starck.
Aunque su forma recuerde a un colmillo o a la cornamenta de un Centauro, su emisión de luz directa está ideada expresamente para mesas de estudio y trabajo, donde se precisa una luz bien focalizada sobre nuestros papeles o libros sin que forcemos los órganos visuales.
Esta lámpara con forma de mujer es una creación de la diseñadora Defne Koz para la firma Foscarini, la cual data del año 1996. Se dice pronto, pero es un elemento que con los años va ganando prestigio.
La “Dress Lamp” está realizada a base de cristal soplado y acero inoxidable, disponible en un par de colores: blanco y amarillo. Además, también la podemos encontrar en dos tamaños: la pequeña de 15cm de ancho y 35 cm de alto, y la grande de 26cm de ancho y 61cm de alto.
En muchos espacios abiertos, pulcros y sobrios, es complicado encajar casi cualquier tipología de lámpara de diseño, pues termina rompiendo con la armonía del ambiente.
Para solucionar los problemas de la iluminación sin violar la estética ni la paz ambiental, Vibia tiene una esfera denominada “Big” idónea. Grande y estéticamente avanzada.
Mediante el uso de materiales naturales, David Trubridge diseña lámparas y muebles con formas sacadas de la naturaleza. Sus inspiraciones provienen de sus viajes a zonas geográficas salvajes y paradisíacas, de las plantas, erizos, corales marinos… de esos lugares.
Es el caso de esta lámpara llamada “Coral”, realizada con madera contrachapada y unificada con pequeños remaches de plástico, todo ello en forma de globo colgante.
Hace poco más de un año, el diseñador Arturo Álvarez ideó esta colorida lámpara en homenaje al Arte Pop, porque se siente muy identificado con tal manifestación.
Esta pieza se llama Vento Pop, y es una versión de Vento, una lámpara ya diseñada por él con anterioridad. Con este colorido experimento ha querido dejar de manifiesto su transgresora visión y exteriorización de las cosas allá por los años 60, así como el movimiento y la vitalidad que en un primer momento le llevaron a “tunear” su obra original.
De la mano de Kartell, tenemos una lámpara clásica renovada: la lámpara barroca Bourgie. Diseñada por el italiano Ferruccio Laviani, ha introducido una novedosa mezcla de policarbonato transparente o teñido en pasta para elaborar la lámpara y darle aspecto de cristal sin serlo.
La base está formada por tres patas de estilo barroco entrelazadas entre sí, y la pantalla luce una superficie plisada que crea un brillante efecto a base de destellos al encender la luz.